La psicología transpersonal amplía la concepción de la naturaleza humana atendiendo también a las necesidades espirituales del hombre, llegando a ser el modelo más completo existente dentro del campo de la psicología.
La psicoterapia transpersonal incluye los campos de intereses tradicionales a los que se agrega el interés por facilitar el crecimiento personal, el autoconocimiento y la toma de conciencia más allá de los niveles de salud tradicionalmente conocidos.
Esta psicoterapia transpersonal utiliza distintas herramientas para generar la auto observación y llegar a establecer un vínculo con ese que verdaderamente se es, el self o verdadero sí mismo.
La personalidad se adquiere con el roce con la vida y es básicamente condicionamiento, como la programación de una máquina que rara vez responde al impulso de aquella naturaleza esencial, la que consta de tres aspectos, mente, emoción y cuerpo.
El conflicto se presenta, ya que con frecuencia pensamos distinto de como sentimos, y actuamos en contradicción con ello. Como tenemos distintos aspectos que interactúan de forma diferente en cada uno de nosotros, los mismos síntomas pueden responder a diversas combinaciones de los aspectos que componen nuestra personalidad; de esta forma cada persona es única y un mismo síntoma puede tener causas diferentes y la misma causa puede producir síntomas diferentes.
Para alcanzar bienestar, equilibrio y armonía en las dimensiones físicas, emocionales y mentales se requiere un enfoque holístico e integral que apunte a tratar tanto los efectos como las causas que lo están produciendo.
Los efectos son el stress, la ansiedad, depresión, insomnio, dolores físicos y tantos otros síntomas que nos aquejan en la vida contemporánea y las causas se relacionan al cómo cada persona, desde su personalidad individual y única, resuelve los problemas a los que tiene que enfrentarse a diario.