La terapia floral (o Flores de Bach) utiliza las esencias florales como sistema de armonización y equilibrio. Ha sido reconocida desde 1976 por la OMS como un sistema muy útil, sencillo, económico que puede ser utilizado en forma eficaz y segura, sin efectos secundarios, desagradables y/o tóxicos.
Las esencias florales son preparados vibracionales que conservan la cualidad energética única de una flor determinada. La flor tiene las características de una antena de energía que recibe las energías del cosmos (del sol) a través del aire y las energías de la tierra (por el tallo y la raíz). La flor recibe dos tipos de energía (Yin-Yang) de su unión y equilibrio mantiene una energía propia con características individuales que pueden ser transferidas al agua en el método de preparación de la esencia. Las esencias florales constituyen medios de transformación de los seres humanos al permitirnos incorporar cualidades armónicas a nuestro ser, que se convierten en facilitadores de nuestro crecimiento personal integral.
La terapia floral consiste en una sesión de 30 a 45 min. aprox. donde el terapeuta hace una evaluación del caso mediante una entrevista al cliente.
De esta entrevista de deducen aspectos que deben ser tratados o resueltos y que serían los que generan el desequilibrio en el cliente.
De esta manera el terapeuta prepara las esencias florales que son entregadas al cliente en un frasco con un dosificador.
Terminada la terapia, el cliente se va sabiendo exactamente que aspectos va a trabajar junto con las dosis que va a tomar, para ir haciendo concientes los cambios que va a ir experimentando.